El famoso número mágico

El número mágico de MillerDesde el nacimiento de la psicología cognitiva y su exacerbado interés por desarrollar y tratar teorías sobre la forma que tenemos de procesar la información que recibimos, el tratamiento de los procesos mentales ha desempeñado un papel fundamental a la hora de explicar nuestra conducta frente al desarrollo web.
Una de las funciones mentales que más se ha trabajado ha sido el de la memoria y sus procesos de codificación, almacenamiento y recuperación de la información.

En 1956, uno de los pioneros de la cognición, George A. Miller, publicó un artículo donde trataba uno de los aspectos más importantes de la memoria operativa que es su capacidad limitada. El artículo titulado “The Magical Number Seven, Plus or Minus Two: Some Limits on Our Capacity for Processing Information», afirmaba que nuestro límite en la memoria inmediata estaba en un número de unidades de información que oscilaba entre 5 y 9, o como siempre se ha dicho 7±2.

Sin duda la aplicación de este estudio puede realizarse a multitud de ejemplos de nuestra vida cotidiana. Teléfonos que no superan un número de 7 dígitos, contraseñas y nombres de usuario, códigos, direcciones, etc. Sin embargo el concepto “unidad de información” no fue definido completamente, de tal manera que una unidad podría ser un número, una palabra, una frase, un párrafo o un bloque de información.

Ahí es donde entran en juego nuestras estrategias mnemotécnicas, capaces de mejorar nuestros procesos de codificación al agrupar la información en unidades más significativas. El ejemplo más claro lo tenemos en la forma de recordar contraseñas asociándolas a hechos significativos de nuestra vida como cumpleaños, santos, nacimientos, defunciones (Dios, que macabro!), etc.

Hace tiempo que ya se habla de tecnología que podría ayudarnos en esta difícil tarea del recuerdo pero aun así seguimos asistiendo a la clásica pregunta “¿Cómo se llama tu mascota?” para acceder a nuestra información privada cuando la memoria falla. Por otra parte, hay otras cuestiones que tienen que ver con nuestro procesamiento y con el número limitado de unidades de información, como así reza la Ley de Hicks (el tiempo para tomar una decisión es directamente proporcional a la cantidad de opciones disponibles).

Todo esto llevado al terreno del diseño web representa un punto importante a tratar y que puede generar largos debates. Y siguiendo con el número mágico y con nuestra limitación cognitiva también se ha hablado de organizar los menús de navegación atendiendo a este criterio de tal manera que se garantice la efectividad de la comunicación. Sitios como openbank, rumbo o edreams (por enumerar algunos de los muchos que podrían servir de ejemplo) parece que sí han optado por no superar esa barrera en sus listados de portada.

Sin embargo en el caso de portales como ozú o yahoo de momento no parece preocuparles y prefieren solventarlo sumando elementos visuales significativos como un icono a cada elemento de la lista, algunos de los cuales dejan mucho que desear y sino vean el de “páginas amarillas” o el de “corazón” (¿corazón?). En este sentido me quedo con milanuncios que por lo menos han acertado un poquito más con la representación y con la funcionalidad.

No se si en la misma línea y bajo estas mismas premisas terra rediseño su portal eliminando el famoso listado naranja repleto de conceptos ligeramente ambiguos. Pero lo sorprendente es que ha optado por un diseño visual modulado, agrupando en bloques bien marcados todo el contenido. Pero aun así, ¿no creéis que a pesar de este tratamiento en bloques la sensación de sobrecarga permanece? ¿No será que hay un número superior a 7±2 componentes significativos que nos impiden procesar adecuadamente? (además de otras cuestiones visuales que ahora no vamos a tratar).

En cambio cuando se accede a páginas como craigslist, habitamos o loquo la sensación cambia y dentro de lo que significa un modelo de negocio tan definido como el de estas páginas existe un orden, un reconocimiento claro de bloques de información que aligera el diseño y evita una sobrecarga cognitiva innecesaria. Entre otras cosas porque también hacen un buen uso de los principios de organización de la Gestalt.

Las tres columnas situadas en la parte derecha (status, countries, us cities) de craigslist, puesto que son de carácter similar, están juntas y tienen el mismo fondo son agrupadas en una unidad. A esto se suma la posibilidad de seguir el listado alfabéticamente. En cualquier caso no creo que se pueda argumentar el éxito de los clasificados únicamente con cuestiones de este tipo porque existen otras muchas variables que se nos escapan y que quizás puedan ser también desencadenantes del éxito (ausencia de publicidad, alta probabilidad de satisfacer nuestra búsqueda, rapidez e inmediatez, retroalimentación,…).

Teniendo en cuenta que el sistema de procesamiento humano es un sistema limitado tanto en su estructura como en los recursos soy de la opinión que estudios como los de Miller y otros muchos psicólogos cognitivos deberíamos considerarlos más a menudo.

Nuestra realidad más usable

Metro de Barcelona
Hace ya tiempo que he venido observando un denominador común en todos aquellos que nos dedicamos a investigar en el mundo de la usabilidad. Nos encanta adornar nuestras explicaciones con ejemplos de la vida cotidiana porque estamos convencidos de que es la forma más rápida y eficiente de comprender el significado de dicho concepto.La ergonomía y la usabilidad de los aparatos así como la explicación de la interacción del ser humano con estos puede fácilmente fundamentarse en nuestras acciones cotidianas.
Por esa razón cualquier persona podría inferir el significado del concepto usabilidad y su aplicación al desarrollo tecnológico con la explicación de una experiencia previa o con el recuerdo de su forma de interacción con un objeto cotidiano. Que se lo cuenten sino a Donald Norman, especializado en el análisis de los objetos cotidianos y en su diseño, ofreciéndonos continuos ejemplos gráficos.Hace tiempo que Yusef nos remitía a una página que precisamente desvelaba el propósito contrario, objetos imposibles, pero que resulta tan chocante como el tratamiento de objetos “posibles”.

De la misma forma, Javier Cañada, en una conferencia del 2005 que impartió también en el 2006 en la Universidad Pontificia de Salamanca, hablaba de su amor incondicional por los aparatos de radio y como los utilizaba como ejemplos para explicar normas o convenciones de usabilidad. De hecho observe como algunos de esos ejemplos resaltaban la evidencia, la invisibilidad aparente del funcionamiento de objetos cotidianos que están tan vinculados a nuestras vidas que somos capaces de olvidar. Son como continuas cegueras que están presentes en cualquier ambiente o situación.

Manipulamos los objetos y no nos percatamos de los detalles a partir de los cuales se definen. Todos manejamos habitualmente las monedas de un euro de tal manera que nuestra actividad cotidiana nos permite reconocer su tamaño y su color pero difícilmente sabríamos ofrecer más información. Nos olvidamos de aquello que no nos interesa, que no es útil para el propósito deseado y lo descartamos con el objeto de llevar una existencia más manejable y eficiente. ¿Trasladar esta idea al diseño web nos da muchas claves, ¿no creéis?.

Recorrido línea metro
Otro ejemplo (y siguiendo con ejemplos cotidianos) lo tenemos en el metro. No soy una persona que lo utilice habitualmente.
Sin embargo las pocas veces que lo he utilizado he podido observar que es un mundo usable. No hay tiempo para pensar pero si para actuar. Todo sucede tan rápido que las decisiones se toman de forma maquinal porque cada usuario del metro tiene su modelo mental establecido sobre cómo funciona, que le permite hacer y cómo lo debe hacer.
El medio como tal es usable, me permite cumplir mi objetivo, no hay impedimentos y todo se realiza de forma rápida, cómoda y sencilla. Pero ¿Qué sucede cuando se produce un evento inesperado o cuando no hemos adquirido por completo el modelo mental?. El medio es capaz, aparentemente, de ayudarnos, de solucionar errores, olvidos o de advertirnos de esos eventos inesperados. Sólo entonces es cuando nosotros a su vez advertimos la presencia de ayudas visuales (indicadores, iconos, luces,…) o elementos de interacción que nos proporcionan la información que necesitamos.

Icono salida metroEn un momento dado puedo saber donde estoy, que puedo hacer, a donde puedo ir y por donde debo ir. Obtengo el feedback necesario para resolver mis dudas, olvidos o desorientaciones.Ahora, siempre cabe la posibilidad de realizar interpretaciones mas profundas como las que hace Kharkoma sobre la iconografía de los metros.

Máster en Comunicación y Producción Multimedia

Máster en Comunicación y Producción MultimediaLa Facultad de Comunicación de la Universidad Pontificia de Salamanca oferta un nuevo máster con unas características muy peculiares. Sintiéndome co-responsable de la organización de este evento no puedo por menos que informar de dichas características que constituyen una apuesta fuerte dentro del ámbito de la comunicación multimedia. Toda la información la podéis encontrar en el sitio que se ha construido para tal propósito pero siempre cabe la posibilidad de que nos preguntéis directamente porque con mucho gusto os podemos ayudar.

De momento el trabajo con nuestros amigos David y Alfonso de GPM Factoría Internet, los cuales forman parte de la organización de este postgrado,  ha sido intenso porque exigía tener muy claro los objetivos de formación y aprendizaje que pretendíamos. Centramos nuestra propuesta en tres perfiles de formación: gestión, comunicación y producción (definimos en profundidad cada perfil). Estos nos ayudaron a establecer un marco de trabajo para la elaboración del programa y de las personas que podrían impartir docencia.

Sin embargo, las experiencias que hemos tenido en nuestra propia Facultad nos aconsejaban que no podíamos dedicar excesivo tiempo a cuestiones elementales porque eso afectaba terriblemente a la preparación de los participantes. Por esa razón nos planteamos establecer un periodo previo de “rodaje” o “calentamiento” para que las clases presenciales sean eficaces y el alumno no se sintiera perdido. De esta forma, con el aporte de información, documentación, servicios de tutoría y consultoría y siguiendo estrategias e-learning de tipo participativo pretendemos que todos puedan estar en el mismo nivel de conocimiento. A partir de ahí se establece una fase intensiva para compartir experiencias y conocimiento con diversos profesionales de tal manera que se ponga al alumno en contacto con la realidad actual. En ese espacio de tiempo también se pretende que cada uno vaya madurando un proyecto de producción multimedia con el asesoramiento adecuado y que constituya un supuesto real de mercado.

La última parte alterna la presencialidad con el trabajo on line e integra un período de prácticas en empresa que ayuda a centrarse en un perfil específico de formación.Todo ello exige un tiempo de presencialidad de aproximadamente dos meses, solventando de esta manera la preocupación de muchas personas interesadas, que por problemas de trabajo o de distancia, ven en este formato una salida a su interés por seguir formándose.Os puedo adelantar que los profesionales con los que hemos hablado han acogido con gran interés la iniciativa y están dispuestos a implicarse tanto presencialmente como on line. Esperemos que todo vaya adelante y os pueda seguir informando sobre esta iniciativa.

Con un poco de usabilidad

Hace poco presentábamos el rediseño del sitio web de nuestra Facultad y realizábamos una presentación en la que explicábamos más en profundidad a nuestro público más cercano las razones de los cambios. El nuevo diseño fue bien recibido aunque somos conscientes que planean sobre él algunos problemas elementales relacionados con la usabilidad y la accesibilidad. Pero en este sentido también explicamos que vamos a seguir trabajando para mejorar este espacio y seguir adaptándolo lo máximo posible a las características de nuestros visitantes.

La gente salió satisfecha de aquellas explicaciones pero creo que con algunos problemas conceptuales. Me explico. A la salida se me acerco una persona que conoce nuestra línea de trabajo y me dijo: ¡Como ha mejorado la página al ponerle mayor usabilidad!. No pude por menos que acordarme de ArguiñanoArzak y compañía al haber conseguido echar ese ingrediente que le faltaba a nuestra web. Ahora si que estaba rica rica!.

No es que piense que la usabilidad está de moda pero la utilización del término sí. La página es mejor porque tiene usabilidad. Hablamos de dos términos relativos (mejor-usabilidad) y completamente “sustantivizados”. ¿Qué es mejor o peor?¿Qué es tener más o menos usabilidad? Ahora los sitios tienen imágenes, textos, vídeos, banners y usabilidad.

En la presentación hablé de un acercamiento al usuario, de un diseño preocupado por las necesidades de este e incluso de lograr progresivamente una página más útil y usable pero no recuerdo desvelar los ingredientes como si fuera una poción mágica.Supongo que con el tiempo todo volverá a la normalidad y conseguiré explicarme con más acierto.

Hablamos de una disciplina muy reciente pero con fuerte consolidación. Con un alto porcentaje de profesionales con una experiencia de más de 4 años y autoformados. Y esto no lo digo yo, lo dicen nuestros colegas de Cadius, que se han currado un estudio que analiza las necesidades formativas de los profesionales de la Interacción Persona-Ordenador en España y Latinoamérica. Esto significa que la gente empezará a entender el concepto (me incluyo) y a aplicarlo con sentido de la misma manera que hablamos de configurar un ordenador, descargarse un archivo o crear una weblog (con ese espanglish tan instaurado que tan poco le gusta a Juan Carlos García). De momento seguiré aprendiendo a explicar las cosas e intentaré hablar con más propiedad para no transmitir malos hábitos.