Passivhaus o cómo diseñar y construir una casa energéticamente eficiente

Nuestra preocupación por el planeta ha crecido exponencialmente, en poco tiempo, y todas aquellas medidas y acciones que debíamos haber aplicado hace unas cuántas décadas, las estamos descubriendo y ejecutando ahora con urgencia para, entre otros difíciles propósitos, reparar los graves daños que ya hemos causado.

Frente a este panorama, todos hemos oído ya hablar de las medidas para reducir emisiones, ahorrar energía, incrementar la reutilización y reciclaje de envases o residuos… Aún así, quedan muchos problemas por solucionar, conocidos y pendientes de conocer, para saldar nuestra enorme cuenta con el planeta.

Palacio de Congresos de Vitoria-Gasteiz.
Primera certificación Passivhaus XXL en España.

El consumo de energía de nuestras casas es uno de esos grandes problemas eternos que, a pesar de contar ya con soluciones viables y una directiva de aplicación inminente, requiere de cambios drásticos en nuestra manera de entender la arquitectura, la construcción, la edificación, la sostenibilidad y el consumo diario de energía en nuestros hogares.

La hipoteca energética de nuestros mayores, de la gente joven que quiere independizarse, de las miles de familias de nuestro país es tan dura e insostenible como la financiera. Ambas, en muchos casos, son inevitables y acrecientan el problema más latente de nuestra sociedad.

Numerosos países europeos, con el objetivo encontrar soluciones, de fomentar la eficiencia energética y alcanzar el cumplimiento de los objetivos marcados en la directiva, han adoptado normas del estándar Passivhaus o casa pasiva.

¿Qué es una casa pasiva o Passivhaus?

Imagen renderizada de la vivienda Casa Moni (Valladolid)
Arquitecto: Vanessa Ezquerra – Construcción: Medgon / Searsaga

Passivhaus es un estándar de construcción de baja demanda energética que logra el confort térmico tomando medidas pasivas sobre el aislamiento, la recuperación de calor, el uso de energía solar y de fuentes de calor internas. Dicho de otro modo, el propósito de una Passivhaus es optimizar la demanda de calor y reducir la perdida de energía para alcanzar el confort térmico y un consumo energético casi nulo.

Los principios fundamentales de las casas pasivas son la orientación, el aislamiento, la ausencia de puentes térmicos, la carpintería, la alta hermeticidad y la ventilación con recuperación de calor.

Estamos acostumbrados a pensar en numerosas formas de calentar o enfriar la casa que hemos alquilado o comprado manejando el coste y el tiempo para mantener una temperatura constante. Pero en menor medida pensamos en la hermeticidad, en los cerramientos, en la ventilación o en la propia orientación de esa casa para mantener esa misma temperatura. De hecho, obviamos todos estos puntos porque pensamos que un alto nivel de confort solo es posible con fuentes externas de calor o frío.

¿Podría alguien vivir en una casa sin calefacción y con una temperatura exterior por debajo de los cero grados?. Bajo el concepto de construcción Passivhaus no solo es posible sino que además es más saludable, eficiente, cómodo y ecológico. Precisamente escribo estas líneas en esa misma situación y con mucha dificultad soy capaz de explicarlo en pocas palabras. Espero sirva este post para ello.

La casa de conservación Saskatchewan

Para identificar los orígenes del concepto Passivhaus tenemos que remontarnos a la década de 1970, cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumentó el precio del crudo y se produjo la primera crisis del petróleo. Canadá fue uno de los países afectados ya que el petróleo era la principal fuente para calentar los hogares.

En Saskatchewan, provincia central de Canadá, muchos ciudadanos se quejaron de esta situación y reclamaron una solución para reducir los costes de energía. El gobierno solicitó al Consejo de Investigación de Saskatchewan (SRC) diseñar y construir una casa solar.

Casa de conservación de Saskatchewan
Fuente: https://www.greenbuildingadvisor.com/article/forgotten-pioneers-of-energy-efficiency

Uno de los miembros del comité creado para cumplir con el cometido era el ingeniero ambiental Harold Orr, pionero en el concepto «green building» y en la construcción de viviendas energéticamente eficientes. Sus aportaciones fueron fundamentales para entender el nuevo paradigma basado en una deducción bastante razonable sobre las placas solares: cuesta más almacenar y servir la energía para calentar una casa que reducir la demanda de esa energía aislando de forma inteligente y evitando al máximo las perdidas.

En esa misma época Gene Leger, un constructor de Massachusetts, construyó una casa similar cumpliendo con la misma premisa de la casa de Saskatchewan. Ambas demandaban muy poca energía, estaban aisladas y mantenían una temperatura estable al evitar las infiltraciones de aire.

La hermeticidad y los test de estanqueidad

Imagina que insuflas aire a tu casa o lo extraes como si fuera un globo. Lógicamente todas las perdidas y puntos de fuga del aire los podrás identificar rápidamente. Incluso en tiempo real, con una cámara termográfica, puedes ver infiltraciones inapreciables que rompen con la envolvente y no facilitan la conservación del calor.

Blower Door Test

Si todo está correctamente sellado y esa envolvente ha sido respetada y mantiene sus propiedades aislantes, cumpliremos con el principio pasivo. Para medir la hermeticidad y conocer las posibles perdidas de aire, se realiza el test de estanqueidad o ensayo Blower Door.

Después de cerrar ventanas, puertas, sellar rejillas de ventilación y colocar el ventilador en la puerta principal, se realizan los test de sobrepresión (entra aire) y depresión (extraer aire). La medición del número de renovaciones de aire por hora debe ser inferior a 0,6 para superar la certificación Passivhaus.

El sistema de ventilación

Una vez que la vivienda está aislada tenemos resuelto la hermeticidad pero no la renovación del aire. Al igual que sucede con un termo de café, podemos conservar el calor durante mucho tiempo pero necesitamos renovar el aire. Passivhaus recomienda hacerlo con ventilación mecánica y un recuperador de calor.

A partir de una única entrada de aire y una salida, se establece un circuito de rejillas en toda la casa, recogiendo el aire viciado de las zonas húmedas (cocina, baños) e introduciendo aire limpio en las zonas secas. Todo este flujo de aire es controlado por un recuperador que guarda el calor que es expulsado y se lo entrega al aire limpio que entra, logrando así hasta un 95% de recuperación. Así es como se consigue que la casa mantenga una temperatura constante con un movimiento de mas/menos 1 o 2 grados.

Con esta renovación, minuto a minuto los 365 días del año, las casas pasivas cuentan con una calidad de aire muy saludable, sin corrientes ni cambios bruscos de temperatura.

Certificación Passivhaus

Después de la aventura de Saskatchewan y Massachusetts, las aguas volvieron a su cauce y los precios del petróleo volvieron a estabilizarse. La presión económica de las familias disminuyo y el interés por la eficiencia energética se fue diluyendo. Sin embargo, los avances logrados hasta la fecha sirvieron para que investigadores de Estados Unidos, Canadá, Suecia, Dinamarca y Alemania, continuaran con el reto de lograr la eficiencia máxima y, en consecuencia, la búsqueda de alternativas para reducir el consumo de energía.

En Alemania, concretamente en la ciudad de Darmstadt, volvió a surgir el interés por llevar a cabo la construcción experimental de viviendas que redujeran las perdidas de calor e hicieran innecesario un sistema de calefacción. Los profesores Bo Adamson y Wolfgang Feist estudiaron en 1988 el concepto de casa pasiva en China e intentaron ponerlo en funcionamiento en Europa. Así es como construyeron oficialmente, en 1990, la primera casa Passivhaus.

Passivhaus Darmstadt Kranichstein
Fuente: http://www.passivhaustagung.de

En 1996 el profesor Wolfgang Feist fundó el Passivhaus Institute para liderar la investigación, el desarrollo y la innovación de casas pasivas. Igualmente iniciaron un proceso de certificación para garantizar el buen uso del concepto y asegurar la validación internacional de edificios eficientes energéticamente. Gracias a ello, hoy por hoy no es lo mismo «una construcción bajo estándares Passivhaus» que «una construcción con certificación Passivhaus». Toma nota de esta diferencia.

Diseño de casas pasivas

Uno de los grandes mitos que ha desaparecido con el tiempo es considerar a las casas pasivas poco atractivas o con escasas posibilidades arquitectónicas.

Como señalaba al principio, Passivhaus es un concepto no una forma específica de construcción. No hay restricción de materiales, de estructuras o de propósitos. Actualmente existen casas unifamiliares, edificios públicos y privados de todo tipo que han superado las pruebas de certificación.

Edificio Thermos. Pamplona. Primer bloque de viviendas Passivhaus en España

En cualquier caso, si el diseño es una forma de resolver problemas, de tratar de mejorar la vida de las personas, en las casas pasivas encontramos el ejemplo más vivo. Un estándar de construcción que es eficiente, sostenible, ecológico y tremendamente funcional.

Los beneficios de una solución Passivhaus son enormes y no por ello estamos hablando de una construcción con costes adicionales. Con conocimiento y formación del estándar, existen muchas posibilidades de evitar inversiones extra o, muy al contrario, de aplicar estilo propio y un diseño con mucha personalidad.

Idai Nature. La Pobla de Vallbona (Valencia)

Los materiales, la tecnología y el buen hacer de los arquitectos y constructores puede ayudarnos a luchar contra el cambio climático, facilitar y mejorar la planificación y renovación urbana, así como alinearnos con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y la Agenda 2030 de la ONU.

Ahora, cada vez que veo construcciones posteriores a 1970, edificios emblemáticos, con una estética poderosa y convertidos en referentes e iconos de la arquitectura, me hago la misma pregunta que me haría si tuviera que comprarme un coche: ¿Cuánto consume?.Si la respuesta a esa pregunta es satisfactoria, entonces sí, adoremos las formas, la estética, el buen uso de los materiales y los espacios…

Nuestro consumo, nuestra demanda de energía, es el principio del fin del cambio climático. El futuro son edificios de consumo casi nulo que cuidan y respetan nuestro entorno.

La tecnología que construimos

The technology We Build es un breve documento audiovisual de Ben Glass y Tommy Girdwood, de la Concord Academy, que habla de las tecnologías de asistencia y de los proyectos que han desarrollado estudiantes del MIT. Éstos realizan un curso, Principles and Practice of Assistive Technology (PPAT), que consiste en desarrollar proyectos y crear productos tecnológicos, trabajando de cerca con personas con discapacidad que necesitan de las tecnologías de apoyo.

 

La accesibilidad es parte de la Experiencia de Usuario

Esta frase no desvela un argumento nuevo ni pone sobre la mesa algo que desconociéramos pero creo que nunca está de más recordarlo. La accesibilidad forma parte de la experiencia de usuario y constituye un campo de conocimiento valioso cuyos resultados tienen en cuenta la diversidad y ayudan a satisfacer la necesidad de audiencias específicas.

Léonie Watson escribía hace unos días un magnífico artículo titulado Accessibility is part of UX (it isn’t a swear word), donde profundiza en aspectos relacionados con la accesibilidad y su relación con otros campos de conocimiento, como la usabilidad.

The reality is that accessibility is simply a key part of UX. A truly outstanding digital experience is a fusion of accessibility, usability, creativity and technology. The trick is to weave those things together, and to do that successfully there needs to be a cross pollination of skills and expertise.

The good news is that accessibility is usability under a magnifying glass. If you’re thinking about great usability, the chances are that you’re already thinking about great accessibility too.

Si estás comenzando a trabajar en Experiencia de Usuario, en cualquiera de las profesiones que se integran en UX, te recomiendo que leas este artículo. Aborda aspectos esenciales de la usabilidad y la accesibilidad que no están reservados para unos pocos. Están ahí para todos los profesionales de la UX.

¿Dónde van mis impuestos?. Visualización de la transparencia frente al 15M

Intentar dar una respuesta a esta pregunta en los tiempos que corren podría significar un serio problema. No tanto porque estemos hablando de datos que no puedan ser revelados como por la dificultad de interiorizar, comprender, interpretar toda la información por parte del ciudadano, especialmente cuando no es entregada adecuadamente.

Presupuestos Generales del Estado

Así, sin dejar de lado el movimiento 15M y los cambios exigidos por la ciudadanía en una democracia escasamente transparente y participativa (es decir en una escasa democracia), el movimiento hacia una accesibilidad de los datos públicos  ya debería haberse planteado hace muchos años.

Asuntos tan elementales como la claridad informativa de un gobierno o la transparencia plena que ahora reclamamos deberían ser características ineludibles de un estado democrático.

La tecnología nos puede ayudar a ser más trasparentes y es una gran mediadora en nuestro difícil proceso transformador de grandes volúmenes de datos. Pero otras veces constituye un problema porque evidencia la facilidad con la que ciertos problemas complejos pueden ser resueltos. Saber, por ejemplo, como se distribuye la riqueza de un país o dónde van a parar los millones de euros que maneja una administración pública serían un ejemplo de ello. Ejercicios de transparencia que hemos perdido por el camino pero que intentamos recuperar diariamente como señala Herbert G. Spencer:

Creo que eso es lo que ha pasado con la transparencia, como concepto y como valor artístico. Ha sido absorbida (para bien, espero) en su totalidad por la sociedad. Como diría Kandinsky, ha llegado a la base del triángulo y hoy es moneda de cambio, casi un commodity. La transparencia ha llegado a la vida diaria como valor que perseguir y construir, al estado como exigencia, a la política como un deber ético y a la administración en general como una estrategia de sostenibilidad.

Toda esa información disponible para el ciudadano pero pocas veces accesible genera automáticamente una ruptura de las garantías democráticas.

Proyectos como AbreDatos, Open Data ChallengeWhere Does My Money Go? en UK y su versión española – realizada por David Cabo (@dcabo ) – titulada ¿Dónde van mis impuestos?, vienen a reclamar precisamente eso. Un mayor análisis y transformación de los datos públicos colocándolos al servicio del ciudadano y mejorando su accesibilidad para alcanzar una imagen real de determinados aspectos políticos, sociales, culturales, económicos…. Por aquí creo que empieza el verdadero compromiso y la transparencia que se reclama en las calles.

abredatosyopendata

Fórmulas valiosas que aprovechan la creatividad y el buen hacer de tantos profesionales. Capturar datos – con todo lo que eso implica – comprender, procesar, visualizar y comunicar.

dondevanmisimpuestos

¿Pero qué gobierno estaría dispuesto a asumir la claridad expositiva de tantos datos públicos?. ¿Cómo dejar que cualquier ciudadano entienda la realidad tan rápidamente?.