Abandonemos la noción de "página web"

Disculpen el extremismo manifiesto de esta frase pero no estoy intentando hundir ningún barco. Aligero la carga que llevamos a nuestras espaldas desde hace años y con la que, a estas alturas, yo me siento algo incómodo.

Cuando pensamos en «páginas web» establecemos criterios de definición, arquitectura, composición, maquetación… que parten de la idea «página en blanco» para crear y construir. Pero ¿qué pasa cuando, de repente, el ancho de tu página no es fijo?. ¿Qué pasa cuando los contextos de uso de una supuesta página se amplían?. ¿Qué pasa cuando la interactividad adquiere mayor relevancia?. El concepto «página» comienza a difuminarse, pierde su sentido pero, sin embargo, lo seguimos utilizando de la misma forma que «colgamos el teléfono» o «tiramos de la cadena». Con el añadido que en nuestro caso condiciona nuestro trabajo.

A veces rellenamos espacios que creemos controlar pero el futuro no lo podemos pintar así. El futuro se viste de contenido adaptable, modificable, flexible, que se acomoda a diferentes espacios, que podemos seguir integrando en un documento llamado página (definición de la RAE: Documento situado en una red informática, al que se accede mediante enlaces de hipertexto) o web pero que ya no trabaja con esa noción original.

Insisto. No estoy cuestionando el concepto que utilicemos. Eso tiene fácil solución. El problema es el enfoque que damos a nuestros productos o servicios interactivos a partir de la definición formal y del modelo mental que todos manejamos.

Buscando «aliados» que defiendan argumentos sobre esta idea he dado con Mark Boulton, cofundador de Five Simple Steps y autor de Designing for the web. Sus explicaciones en este sentido son muy claras:

Binding content to the book is what all good book designers do. To do this, they use Canons of Page Construction, or other principles to design grid systems that, when populated by content, create that connection. But with all paper-based design, they start with paper. Paper that has edges, ratios that can be repeated. A canvas. And here’s the thing. Creating layouts on the web has to be different because there are no edges. There are no ‘pages’. We’ve made them up.

Quizás sea necesario profundizar mas en estos argumentos y dedicar mas reflexiones digitales pero como dice Boulton, el momento es ahora. Tenemos que empezar a librarnos de ciertas ataduras que condicionan nuestros proyectos.

Todo esto creo que enlaza muy bien con un post que dejé por aquí hace un tiempo sobre la simplicidad y la curación de contenido. En aquel momento se insistía en la necesidad de dar máximo sentido a nuestro contenido. Ahora el objetivo vuelve a ser el mismo y se refuerza con una nueva idea:

Don’t start from an imaginary page