Ampliando la interacción con dispositivos: iWatches

A estas alturas supongo que ya conoces el último iPod nano, el pequeño reproductor multimedia de Apple que ha marcado un nuevo avance en los dispositivos del mercado, en este caso reproductores MP3 y MP4.

Si has observado cómo la gente hace uso de este nuevo iPod en diferentes lugares o transportes, habrás podido apreciar que todo se reduce a un manejo endiablado del dispositivo con un solo dedo. Suficiente para pasar canciones, reproducirlas, visualizar albumes o realizar una búsqueda en un listado infinito.

Del «multi-touch», muy útil en ciertos contextos, hemos pasado al «touch,tap,double tap, drag, flick…», conceptos inherentes al uso de este nuevo dispositivo. En definitiva, interacción rápida y efectiva ajustada a las necesidades del usuario y a las prestaciones de esta minipantalla.

iWatch

De todo esto se deduce que muchos de nosotros manejaremos pronto este tipo de pantallas, ya que la evolución tecnológica se ha convertido en una montaña rusa de tamaños.

Las últimas propuestas de gente como adr-studio (con un curioso y singular portfolio) o Sony Ericsson parecen mas consistentes y nos alumbran un camino que pronto podría convertirse en realidad. Incluso es un camino que muchos otros estudios, empresas y grandes compañías ya han estado probando, bien como opción complementaria a un producto ya existente o como introducción de un nuevo concepto.

Smartwatch

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=d7C-XuSEBPA[/youtube]

iWatch

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=gOm_caoIq5A[/youtube]

Tecnología táctil y multitáctil en nuestra muñeca con propósitos y contextos muy definidos pero con un potencial de posibilidades infinito.

Si en el caso de grandes pantallas veo inconvenientes demasiado evidentes para hablar de progreso en esta línea, para pequeñas pantallas el futuro más cercano parece claro que se viste de iWatch, smartwatch o,simplemente, de reloj táctil/multitáctil.

 

¿Dónde están las nuevas ideas?

Bill Taylor,cofundador de Fast Company, hace una interesante reflexión en el blog de Harvard Business Review que paso a resumir en preguntas. Preguntas tan directas como el título de dicha reflexión:

¿Estás aprendiendo tan rápido como el mundo está cambiando?.

1- ¿Eres capaz de dibujar el futuro y captar nuevas ideas que te permitan ir mas allá de tu competencia?, ¿de dónde provienen esas nuevas ideas?.

So if you want to learn faster, you’ve got to think differently about where new ideas come from

2-¿Cuáles son tus fuentes de inspiración?, ¿crees que las nuevas ideas surgen desde tu campo de conocimiento?.

If you want to learn faster, look and live more broadly

3-¿Reflexionas sobre ideas que se han formado en tiempos pasados desde otras disciplinas (filosofía, psicología, sociología…)?.

…the best source of new ideas in your field can be old ideas from unrelated fields.

Ideas that are routine in one industry can be revolutionary when they migrate to another industry,…

4-¿Con quién y de quién aprendes? ¿Con quién experimentas nuevas ideas?¿las compartes?

the hidden genius locked inside your company, the collective genius of customers, suppliers, and other smart people who would be eager to teach you what they know if you simply asked for their insights

Me gusta la reflexión de Taylor porque es capaz de resumir,en pocas palabras, cuestiones, ejemplos y formas de aprendizaje que te pueden ayudar a plantear nuevas estrategias para un producto o para tu empresa.

Pueden parecer básicas pero si las piensas bien, verás que muchas veces nos olvidamos de ellas. Quizás por eso, porque son básicas.

 

Métricas y prestamistas

Métricas con encanto, artefactos valiosos y prestamistas de primera. Hubo una época que todo era más fácil y a la vez más preciso y exacto. Ahora la vida se ha vuelto mas compleja y el prestamista mas retorcido. No utilizamos palos, utilizamos varas que nos venden al metro y cuando vuelves, nada es comparable. No podrás romperla ni decir que ya está zanjado porque cada muesca ha aumentado su valor por dos, por tres, por cuatro…

Tally Stick

Imagine going to the local store in Wittenberg, Germany, in the midsixteenth century and not having enough cash to pay for the pig you wanted to roast for dinner. You might have to borrow some money and, in order to record your debt, the person making the loan would use a tally stick like this one. The stick was notched in the presence of both the lender and the borrower and then split in two, so that each person retained half. According to Andreas Hille, the state archaeologist responsible for Wittenberg, the contours of the stick and the distinct split guaranteed that only these two particular halves could be fit back together—insurance against anyone trying to cheat by adding more notches. When the borrower was ready to repay his debt, the two halves were put back together. The stick was then thrown away or destroyed.

Archaelogy Magazine. Artefacts. Vol. 64 N. 6, noviembre/diciembre 2011

Evolución en el diseño de velocímetros

Nos pasamos horas viendo o usando objetos cotidianos diseñados por otras personas y pocas veces reparamos en su evolución. El velocímetro del coche es un ejemplo de ello. Nos da una información necesaria para nuestra conducción, lo miramos cientos de veces y solo una vez prestamos atención a su diseño: el día que compramos el coche.

El resto del tiempo cumple su función ofreciendo información constante de nuestra velocidad sin que nos preocupe en exceso si vamos a 121 o 122 kilómetros por hora, por lo menos en el caso de los velocímetros convencionales. Cuando hablamos de los digitales la cosa cambia y se modifica notablemente el concepto de precisión.

A veces se confunde el velocímetro con el cuentakilómetros y, aunque todo está muy cerca, sus significados son bien diferentes. Tampoco creas que voy a profundizar mas en este asunto. No estoy preparado para ello, a pesar de utilizar todos los días un velocímetro y un cuentakilómetros, y es fácil que me pille los dedos con algún otro concepto mas. Además, hay otras personas que lo cuentan mucho mejor que yo.

El diseñador Christian Annyas es un ejemplo. Hace unos meses hizo una recopilación de velocímetros de la marca Chevrolet desde el año 1941 hasta la fecha y, aunque no llegó a recoger todos los modelos, parece que la conclusión de su evolución puede observarse en la siguiente imagen y en el texto escrito por Annyas:

velocimetros de la marca Chevrolet

Speedometers are those kind of items you look at thousands of times during your life, without ever really noticing. You notice the speed, not the meter. And if you do notice the meter chances are you don’t realize someone actually designed it. The company probably even did some research beforehand. Research regarding the readability of typefaces, the right size of the numbers and the space between them.

Nada nuevo en los últimos 70 años, excepto algunos cambios tipográficos, distancias entre numeraciones o tamaños. Incluso llegados a la era de los velocímetros digitales, el diseñador señala que se ha perdido legibilidad y las posibilidades de confundir un número con otro (0,6,8) son enormes, dada la rapidez con la que revisamos la velocidad.

velocimetro digital de Chevrolet

¿Será necesario rediseñar los velocímetros?. Si hiciéramos esta recopilación a partir de otra marca de coches, ¿obtendríamos resultados similares?.

¿Cuántos objetos están ahí, en nuestra vida diaria, y nunca han sufrido innovaciones, cambios o evoluciones significativas?.

¿Te pongo otro ejemplo pero, esta vez, de artefacto evolucionado?.
El termostato doméstico.