Máster en Experiencia de Usuario

Casi al tiempo que escribía el otro día sobre formación en UX se publicaba en Italia información sobre el primer Master in User Experience. Curiosa coincidencia.

master ux

La universidad que presenta este posgrado es la Sapienza Università di Roma desde su Dipartimento di Psicologia dei Processi di Sviluppo e Socializzazione.

Tiene previsto su comienzo en enero de 2012 y durante el segundo semestre (el posgrado dura un año completo) los 24 alumnos trabajarán en los siguientes módulos:

Modulo 1: User Experience Research
Modulo 2: Ergonomía cognitiva
Modulo 3: Strategic Design
Modulo 4: Communication Design
Modulo 5: Design For All
Modulo 6: Sistemi Interattivi
Modulo 7 (laboratorio/ workshop): User Experience Design
Modulo 8 (laboratorio/ workshop): User Centered Design
Modulo 9 (laboratorio/ workshop):Interaction Design
PROVA FINALE:project work di gruppo

Puedes descargar el folleto explicativo (PDF, 1Mb) para conocer  la organización de este posgrado dirigido por la profesora Alessandra Talamo.

Recomendaciones para una formación UX

Se comenzó a hablar de experiencia de usuario en 1986. Norman y Drapper editaron User Centered System Design: New Perspectives on Human-computer Interaction y en su interior Brenda K. Laurel publicaba Interface as Mimesis (PDF, 1 Mb ) utilizando referencias claras al concepto.

En 1995 Norman volvía a la carga con sus colegas de Apple, Jim Miller y Austin Henderson, presentando un artículo «muy Cupertino»: What You See, Some of What’s in the Future, And How We Go About Doing It.

Todas estas personas (y otras muchas mas) ayudaron a construir las bases para el desarrollo de diferentes comunidades profesionales (arquitectos, diseñadores de interacción, especialistas en usabilidad y accesibilidad…) que hoy trabajan conjuntamente para conseguir que los productos interactivos que consumimos sean útiles, fáciles, cómodos, intuitivos, placenteros…

Sin embargo, cuando te acercas a la experiencia de usuario desde cualquiera de los perfiles profesionales que la integran, la principal recomendación que se suele hacer es que seas autodidacta porque no existe un proceso formativo o un entrenamiento formal que avale tu desarrollo profesional.

Es cierto que contamos con libros, artículos, blogs o personas de referencia con quienes puedes aprender a partir de eventos, cursos, talleres… Pero ni siquiera el aprendizaje por estas vías puede asegurar tu calidad profesional.

Diane Cherie escribía hace un tiempo sobre este asunto destacando que no hace falta una educación formal para ser un buen diseñador UX, entre otras cosas porque los atributos esenciales que definen a un diseñador de éxito están lejos de un riguroso proceso formativo.

1.) Inquisitive nature
2.) Interest in human behavior
3.) Creativity

Se entiende que una cosa no quita la otra. No es que haya que prescindir de la riqueza del diseño o de las buenas ofertas educativas que hay en el mercado y esperar sentado a que te lleguen estas habilidades por ciencia infusa. La práctica constante, la escucha y la atención que puedas prestar a los consejos o experiencias de los demás (sin olvidar la participación) siempre serán un valor añadido que te permita explotar «tu curiosidad, tu interés por el comportamiento humano o tu creatividad».

No soy de esas personas que recopila consejos insípidos y que los enumera aportando mas dudas a una profesión compleja de entender. Entre otras cosas porque reconozco que explicar qué es la experiencia de usuario es tan difícil como explicar cualquier otra profesión.

No hay una sola definición precisa de tres líneas que facilite la comprensión de todo un campo de conocimiento y, si así fuera, nunca sería suficiente para englobar las líneas de especialización que han ido surgiendo. Incluso puede parecer extraño que haya que integrar la curiosidad, la observación, el interés por el comportamiento humano o la creatividad y además convertirlos en valores primordiales en UX. Pero en dosis adecuadas te aseguro que constituyen la clave del éxito.

Sobre este asunto Fred Sampson (@fsampson), referencia imprescindible de la UX, escribía en 2005 Back to school for UX, un artículo lleno de preguntas sobre formación en HCI y experiencia de usuario. Preguntas que podríamos plantearnos hoy en día y que seguirían sin tener una respuesta clara. Pero entre todas esas preguntas alguna solución:

Where’s UX training coming from? From an assortment of conferences (such as DUX, STC, CHI, UPA) and commercial offerings (for example, HCI International, User Interface Engineering, Nielsen-Norman Group), from books and magazines, from seminars and presentations hosted by various local organizations (STC and UPA chapters, BayCHI, BayDUX, even co-sponsored meetings), from associating with experts, picking their brains, watching them work, sharing perspectives, and working on multidisciplinary teams. Sometimes we’re lucky, and our home society reaches out and reels in a presentation by someone outside our immediate field, as when Silicon Valley STC brings in Jared Spool to discuss usability and user needs for an evening.

Nada nuevo bajo el sol desde entonces. Aprender de los mejores y participar de sus proyectos sigue siendo una gran solución. El gran inconveniente que podemos encontrar en las palabras de Sampson es que el contexto cultural y la evolución de la HCI y la UX en cada país es determinante para el desarrollo formativo y profesional.

En este sentido España no puede quejarse. El nivel alcanzado y la valoración que se hace de los profesionales de la experiencia de usuario en las empresas es muy bueno. Las ventajas de contar con un equipo UX o con diseñadores especializados son tan altas que podemos decir abiertamente que hay oportunidades laborales, las cuales van acompañadas de una oferta formativa muy interesante (dos ejemplos muy distantes pero igual de válidos:desde el lado internacional UX School y desde el lado nacional Programa Vostok o UX Learn).

En definitiva y desde mi opinión:

-El talento se valora y cada vez mas.
-Hay formación aunque todavía falte mucho recorrido y una mayor oferta.
-Las oportunidades laborales existen pero no todos valemos.
-En España hemos sabido diseñar el éxito de la misma manera que hemos diseñado auténticos fracasos. Y de todos ellos tenemos buenos ejemplos con los que aprender.
-Por suerte no tenemos gurús pero tenemos personas con mucha experiencia y con una gran capacidad de comunicación.
-De los encuentros mas informales también se aprende.
-El trabajo en equipo y multidisciplinar sigue siendo un gran reto y un lugar real de aprendizaje.

¿Se te ocurre algún consejo o recomendación para todos aquellos que están empezando?
¿Qué echas de menos cuando se habla de formación UX?

 

 

Proyectando affordances o affordances invisibles

El concepto affordance fue presentado inicialmente por el psicólogo James Jerome Gibson en 1977. Robert Shaw y John Bransford publicaron en abril de ese año el valioso libro Perceiving, Acting, and Knowing: Toward an Ecological Psychology que incluía precisamente el capítulo de Gibson (capítulo ocho) titulado The Theory of Affordances.

Ahí se recogía por primera vez el concepto aunque posteriormente también volvió a tratarlo en su libro The ecological approach to visual perception. Incluso diría que anteriores trabajos de Gibson sobre psicología de la percepción le permitieron madurar la idea y elaborar su propia teoría.

invisible affordance

Una affordance es el conjunto de actividades que una persona puede realizar con un objeto de su entorno. Visto de otro modo también puede referirse a la propiedad o propiedades de los objetos que invitan a su interacción o que facilitan su uso. También podríamos definirlo como las condiciones previas y necesarias que se deben dar para que una persona interactúe con un objeto.

Hablamos por tanto de percepción, propiedad, contexto o entorno. Dependiendo del punto de partida que adoptemos la definición de affordance puede variar ligeramente.

En 1988 Donald Norman recogió nuevamente el concepto y lo introdujo en el contexto HCI pero modificando algunos de los pensamientos iniciales de J.J. Gibson. Para Norman es importante que el diseñador haga efectivas y perceptibles las affordances para permitir que podamos interactuar con los objetos.

En su momento consideré «disposición» como posible traducción del concepto affordance. Y ahora me reafirmo en ello porque no creo que tenga que ver únicamente con el objeto, con la persona, con el entorno o con el contexto. Creo que es una suma de todo ello alimentado por la necesidad que surge a cada momento.

Considero que hay una disposición tanto del observador, del objeto como del entorno para generar una construcción (no sólo perceptual sino también cognitiva o emocional) adecuada, capaz de otorgar inmediato reconocimiento, sentido y funcionalidad.

Digo esto porque… ¿qué sucede con los usos desconocidos de los objetos que no han sido previstos por los diseñadores, que no han sido percibidos por todos los usuarios y que surgen de una necesidad particular que altera el contexto de uso o el entorno?.

invisible affordance

¿Podrían ser definidas como affordances invisibles aunque resulte una contrariedad?. Incluso podrían ser nuevas disposiciones que vienen dadas por proyecciones imprevistas de affordances imperceptibles hasta entonces.

Cuando pienso en objetos físicos encuentro muchos ejemplos pero cuando pienso en interfaces se reduce todo demasiado. ¿Será porque la percepción y el significado de los elementos que diseñamos son únicos y exclusivos de una situación especifica?. ¿No será que nos estamos cerrando en exceso y trabajamos con interfaces rígidas, imposibles de adaptar a nuevas percepciones, entornos o contextos?.

Jane Fulton Suri de IDEO llamó a todo esto Thoughtless Acts y, a partir de su libro Thoughtless Acts?: Observations on Intuitive Design, comenzó a recopilar imágenes (algunas de ellas forman parte de este post) que fueran capaces de descubrirnos cómo se comportan las personas ante un mundo que no siempre está adaptado a sus necesidades, clasificándolas en:

Reacting:We interact automatically with objects and spaces that we encounter.
Responding:Some qualities and features prompt us to behave in particular ways.
Co-opting:We make use of opportunities present in our immediate surroundings.
Exploiting:We take advantage of physical and mechanical qualities we understand.
Adapting:We alter the purpose or context of things to meet our objectives.
Conforming:We learn patterns of behavior form others in our social and cultural group.
Signaling:We convey messages and prompts to ourselves and other people.