El teléfono más simple del mundo

Este titular tan propio de un Record Guinness me permite presentaros el John´s Phone, un teléfono del que nos hablaba la gente de IntoMobile y que, sin dudarlo, le han colocado el cartel del dispositivo más simple del mundo.

John´s Phone

Pero no han sido ellos quiénes han descrito el teléfono de esta manera. Es la propia compañía que lo fabrica quien ha decidido ofrecer al mundo algo simple, sencillo, capaz de cumplir únicamente la función más solicitada: realizar llamadas.

If you love it simple, you fancy a John´s Phone.

No se pueden memorizar números, no tiene agenda, no tiene cámara y ni siquiera registra las últimas llamadas entrantes o salientes. Pero aunque no lo creas sirve para llamar.

En este sentido, y comparándolo con otros miles de teléfonos que hay en el mercado,  alguno dirá que es un teléfono aburrido. Incluso muchas personas no lo comprarían por ser extremadamente simple.

vista de la SIM de johns phone

Ya no digo nada si a esto le sumamos la agenda física que incorpora el teléfono “a sus espaldas” junto con un pequeño bolígrafo. Pensarías que te están tomando el pelo.

address book John´s Phone

Pero no es así. “El equipo de John” no se ha vuelto loco y tampoco quiere que sus usuarios se desesperen o enloquezcan con cientos de funciones. Ellos saben que sacar la agenda significa olvidarse de muchas de esas funciones y, recuperar esos artefactos del pasado como son el papel y el bolígrafo, les acerca más a una población descolocada con la irrupción de la tecnología.

this makes John’s Phone perfect for older users too

¿Pero cuando hablamos de simplicidad del dispositivo de qué estamos hablando?.

En mi opinión hay varias razones para calificarlo de esta manera:

Reducción de funciones: Es la mayor evidencia por la cual pocas compañías o proveedores de telefonía lo comercializarían, aunque haya intentos por cubrir ciertos segmentos de población. Las personas que usan el teléfono móvil sólo para llamar no son los clientes que más gustan. Si el beneficio está en los usos secundarios es normal que los terminales que nos vendan superen los doce botones.

No hay estados ocultos: De la reducción de funciones se deduce que mirando el teléfono nos hacemos una idea real de cómo está funcionando. No hay funciones ni estados ocultos. No hay accesos a menús que nos digan cómo está configurado nuestro dispositivo y tampoco es necesario acceder a nuevas pantallas. Sólo hay una y tiene sus indicaciones claras, limitadas y siempre visibles.

pantalla del Johns Phone

Cada botón tiene una función: Aprovechando la primera característica y recuperando en parte la segunda, es posible conseguir que el número reducido de botones del teléfono tengan una sola función. Si cada botón hiciera múltiples cosas la necesidad y el esfuerzo de comprender el aparato serían mayores y la confusión quizás aumentaría. A esto le añadimos la imposibilidad de confundir botones por estar bien colocados, etiquetados y representados visualmente.

El teléfono no parece complejo ni complicado: Este es un punto importante que muchos fabricantes no valoran adecuadamente. Las cosas pueden parecer simples sin serlas o, al contrario, pueden parecer complejas sin resultar serlo. En este caso, el producto cuenta con un diseño agradable que facilita el acceso a todas las funciones a partir de jerarquías visuales y posicionamientos coherentes. Un ejemplo: la rueda para subir y bajar el volumen está en la parte superior izquierda. Puede ser manejada con el dedo gordo de nuestra mano izquierda mientras marcamos un teléfono con la derecha.

manejo del Johns Phone

Podríamos seguir describiendo características que hacen de este teléfono un producto simple. De la misma forma podríamos advertir infinidad de carencias, defectos y errores. Pero es importante aclarar que un producto simple no es, en consecuencia, un producto usable.

El esfuerzo de reducir funciones y mantener los aspectos más significativos y relevantes de un producto es un proceso orientado a facilitar su uso continuado, evitando distracciones y dejando que el usuario sienta el control.

Cubrir de la forma más eficiente las necesidades de un perfil de usuario muy concreto implica, como decíamos en el Informe APEI, “reducir la complejidad a su nivel óptimo, a una complejidad necesaria, funcional, irreductible”.

En mi opinión este teléfono parece responder a esta “simplejidad“.

Ahora sólo queda una última pregunta. Este teléfono, diseñado por John Doe Amsterdam y fabricado en China, ¿funcionará en España?.

4 comentarios en “El teléfono más simple del mundo”

  1. jolin no tiene pantalla si k es simple es un telefono para la gente mayor que no entiende como mi visabuela de 120 años todavia esta viva y tiene un telefono simple de esos jeeje

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