Dos ejemplos históricos de Diseño Centrado en el Usuario

La adecuación del diseño a las necesidades, intereses y habilidades del usuario se ha convertido en los últimos años en el objetivo prioritario de muchas empresas, productos y servicios en Internet.

Partiendo de la idea, expuesta por Robert Hoekman, jr, que una aplicación en si misma no es un objetivo sino un obstáculo entre el usuario y sus objetivos, no es extraño que todos nuestros esfuerzos estén dirigidos a mejorar la experiencia de usuario, minimizando así cualquier impedimento para el logro de dichos objetivos.

Pero el Diseño Centrado en el Usuario (DCU) no ha nacido con Internet o con la adaptación de los dispositivos a nuestra forma de actuar. Existen muchos ejemplos históricos que nos demuestran que pensar en el usuario, en el público destinatario de nuestro mensaje, es una práctica eficaz para lograr el éxito de una empresa. Aquí presentó dos muy significativos.

Craig Tomlin explica un ejemplo de 1920 donde ya existía ese interés por el público objetivo, sin que por ello se utilizara el concepto que hoy día empleamos para definir esta filosofía multidisciplinar.

Craig nos habla de Irving Thalberg, un productor cinematográfico americano que introdujo el visionado de películas para audiencias concretas, antes del estreno para todo el público. De esta manera, su gestión inicialmente en la Universal y, posteriormente, en la Metro Goldwyn Mayer (sello creado cuando Irving fue contratado por Louis B. Mayer) se caracterizó por ser eficaz y tremendamente económica.

butacas

Irving contribuyó al éxito de grandes películas como El Gran Desfile (The Big Parade), El Jorobado de Notre Dame (The Hunchback of Notre Dame), Motín a bordo (Mutiny on the Bounty) o La melodía de Broadway (The Broadway Melody), el primer gran musical.

Aun así, por su carácter y su extraño doble juego de autoridad y modestia Irving también fue un hombre controvertido, llegando a tomar decisiones que supusieron más de un disgusto para las compañías donde trabajó.

Sus aportaciones cinematográficas fueron reconocidas con un premio especial con su nombre, enmarcado en la ceremonia de los Óscar. Su forma de entender la producción permitió que estos profesionales sean valorados por su originalidad, inventiva y buen hacer más que por el dinero invertido. Por contra fue muy criticado por «ratificar la prioridad del productor sobre el director«.

Nos encontramos otro ejemplo anterior de pre-DCU en la figura de George Eastman, fundador de Kodak e inventor del rollo de película fotográfica. Eastman fue el que acuñó la frase o eslogan «you press the button, we do the rest» (Usted aprieta el botón, nosotros hacemos el resto) cuando presentó la Kodak 100 Vista en 1888.

Con esta cámara llegó a popularizar su uso y convirtió un producto en un servicio que ha perdurado a lo largo de los años. Logró, recuperando la conocida frase de Daniel Gilbert que recogió también Kevin Kelly, comprar la felicidad invirtiendo en una experiencia y no en un producto.

anuncio impreso de la Kodak 100 Vista

Podemos encontrar interesantes artículos sobre este tema que trasladan esta filosofía a la actual situación de Apple con Steve Jobs, capaz de diseñar artefactos innovadores con el objetivo de mejorar la experiencia del usuario y, proyectando a su vez, los servicios ofrecidos en torno a dicha experiencia.

Más referencias:
Experience is the product – Slideshare de Adaptive Path
History ok Kodak
Diseño centrado en el usuario – Artículos de No Solo Usabilidad Journal
Diseño Web Centrado en el Usuario: Usabilidad y Arquitectura de la Información – Artículo en Hipertext de Hassan, Martín y Iazza