Deseabilidad

Son muchos los términos que han caído en desuso en el campo de la Experiencia de Usuario, bien por su falta de aplicación o por su dificultad para integrarlos en nuestro lenguaje habitual y cotidiano. Por el contrario, otros términos se han extendido enormemente y se han integrado con una fuerza demoledora.

Muchos sitios son usables y podemos evaluar la usabilidad para descubrir y solucionar errores de diseño. Pero los sitios web ya no son encontrables y con dificultad llegamos a hablar de la deseabilidad (entiéndase que estoy hablando de los conceptos en sí mismo y de su uso).

Todos ellos nacieron juntos, se convirtieron en facetas de la Experiencia de Usuario en aquel honeycomb de Morville e incluso han seguido siendo elementos fundamentales de la UX hasta hace bien poco. Pero no los hemos vuelto a nombrar mucho. Puede que se deba a su difícil pronunciación, a su vinculación a otras áreas, a su sustitución por términos más específicos o por conceptos cuantificables.

La deseabilidad es uno de esos conceptos ausentes en nuestro vocabulario , a pesar de la importancia que tiene en el diseño de cualquier producto. Para IDEO la deseabilidad es una de las “lentes” desde la que trabajamos el proceso de diseño desde un enfoque centrado en el usuario:

We view the world through this lens throughout the design process.

En 2011 Francisco Inchauste decía UX is 90% Desirability.

As designers we aim to orchestrate the right environment for that desirability to happen. If it’s usable and beautifully designed there will be at least a good foundation to help in allowing that seed of emotion to grow. In most cases people don’t want to be told (from the company) an app, service or product is great. They want to be the ones to discover it and share that with their friends. Like Edward Bernays knew many years ago, create the right environment for desire and the products will sell themselves.

Unos años mas tarde, el equipo de Philips Design creó un blog titulado Define Desirability solo para reflexionar y hablar del término.

Desirability is an evoked emotion and in my opinion, it is has elements of ‘extreme aspiration’, compelled by a degree of ‘un-attainability’ and heightened by ‘physical qualities of attraction’!

Sin embargo, todo lo que se puede encontrar sobre la deseabilidad como campo de estudio es escaso y muy difuso. La palabra se incorporó a la psicología para definir, entre otras cosas, la deseabilidad social, tendencia de las personas a dar una respuesta socialmente aceptable procurando agradar a los demás. Pero no es la definición que buscamos.

En marketing se suele hablar de productos deseables, aquellos que proporcionan satisfacción inmediata y beneficios a largo plazo. Pero tiene un enfoque muy orientado hacia la disciplina.

En mi opinión, el concepto refleja un enfoque holístico que implica numerosas variables, desde sociales y humanas hasta tecnológicas, pasando incluso por cuestiones históricas y culturales. Quizá por eso considero que sería todo un aporte reflexionar e integrar nuevamente el concepto, aunque… si revisamos la ISO 9241-210, nunca estuvo fuera.

Por ejemplo, ahora que la tecnología wearable se ha convertido en una guerra mas del mercado tecnológico, creo que es un gran momento para plantearse la deseabilidad de los dispositivos y complementos que se enmarcan en esta categoría. Parece que el beneficio a largo plazo no está muy claro y la adopción generalizada de una tecnología que modifica nuestro comportamiento como consumidores y usuarios no es algo muy evidente o, por lo menos, de manera inmediata y con todo tipo de usuarios. Quizá por eso Google Glass se ha centrado ahora en mercados específicos.

Por otra parte, ¿cómo desear algo que no conocemos?¿cómo desear algo que no tiene definida su utilidad, funcionalidad y beneficio?. La respuesta, como decía Donald Norman, depende de la mente de quien lo mire. Algunos puntos que considero importantes para discutir y cuestionar cuando hablamos de deseabilidad:

-Los diseñadores pueden comprender los deseos de los usuarios y, en consecuencia, pueden hacer productos atractivos, funcionales, usables, accesibles…Las personas/usuarios son las que hacen que los productos se conviertan en deseables.

– La deseabilidad de un producto se puede definir por el grado en que un producto genera un impacto significativo y un beneficio a largo plazo en la vida de los usuarios.

-La deseabilidad se puede definir por el grado en que un producto mejora la vida de las personas y las hace más felices (sobre esto último también se puede hablar largo y tendido).

– La percepción del valor de un producto es importante para convertirlo en deseable. Pero igual de importante será que su diseño exprese de una forma clara cómo va a ayudar a las personas.

-La motivación social y la percepción que tenemos de nosotros con relación al producto son componentes fundamentales para que algo sea deseable.En Propaganda, referencia imprescindible de la que hablaba Francisco Inchauste, Edward Bernays señala:

A thing may be desired not for its intrinsic worth or usefulness, but because he has unconsciously come to see in it a symbol of something else, the desire for which he is ashamed to admit to himself. A man buying a car may think he wants it for purposes of locomotion, whereas the fact may be that he would really prefer not to be burdened with it, and would rather walk for the sake of his health. He may really want it because it is a symbol of social position, an evidence of his success in business, or a means of pleasing his wife.

-Una buena experiencia de uso del producto contribuye a su deseabilidad pero no la define ni es determinante.

-La deseabilidad implica vinculación emocional con el producto o con la marca.

Muchas dudas sobre todos estos planteamientos pero también muchas ganas de saber sobre este difícil concepto. Si tienes alguna referencia interesante o alguna reflexión que hacer al respecto, adelante.

 

Soluciones de diseño aceptables

Reconocer los problemas y prestarles la atención adecuada constituye en sí mismo un reto que no todos los días conseguimos superar. Es evidente que nuestras capacidades intelectuales y operativas no son perfectas e incluso podríamos decir que nunca serán suficientes para gestionar la complejidad que nos rodea.

En consecuencia, nuestra toma de decisiones se ve afectada por la imposibilidad de contar con toda la información, por los sucesivos cambios en las situaciones y entornos, sin hablar de nuestra particular forma de percibir la realidad.

En el diseño de productos digitales interactivos nos enfrentamos a problemas complejos que limitan nuestra posibilidad de encontrar respuestas únicas, elecciones perfectas o resultados acertados.

Ante la imposibilidad de diseñar y valorar todas las opciones posibles y reales, las soluciones que ofrecemos son aceptables: producen el valor esperado y cubren nuestras necesidades.

Y sin embargo, para llegar a ellas es preciso formular adecuadamente el problema, analizar el espacio de posibilidades, cuestionar nuestras suposiciones , escuchar al resto de personas con las que compartes el problema o incluso encontrar el momento y la ocasión para tomar la decisión. Casi nada.

Si estás obsesionado buscando la solución óptima a un problema de diseño considera que dicha obsesión te puede impedir llegar a la solución aceptable, esa que tendrás que ofrecer indefectiblemente cuando tus recursos, tu tiempo o quizás tu paciencia, se hayan agotado.

Experiencia de Usuario: Principios y métodos

Ya se encuentra disponible online el libro Experiencia de Usuario: Principios y métodos, la última publicación de Yusef Hassan.

Se trata de un recorrido por los principales conceptos utilizados en el campo de la Experiencia de Usuario, acompañados de principios fundamentales del diseño, así como de métodos y técnicas de Diseño Centrado en el Usuario .

Para todos los interesados, el libro se vende en Amazon al precio de 3,99 euros. Una spanish edition que no puede faltar en tu biblioteca digital.

libro_yusef

La accesibilidad es parte de la Experiencia de Usuario

Esta frase no desvela un argumento nuevo ni pone sobre la mesa algo que desconociéramos pero creo que nunca está de más recordarlo. La accesibilidad forma parte de la experiencia de usuario y constituye un campo de conocimiento valioso cuyos resultados tienen en cuenta la diversidad y ayudan a satisfacer la necesidad de audiencias específicas.

Léonie Watson escribía hace unos días un magnífico artículo titulado Accessibility is part of UX (it isn’t a swear word), donde profundiza en aspectos relacionados con la accesibilidad y su relación con otros campos de conocimiento, como la usabilidad.

The reality is that accessibility is simply a key part of UX. A truly outstanding digital experience is a fusion of accessibility, usability, creativity and technology. The trick is to weave those things together, and to do that successfully there needs to be a cross pollination of skills and expertise.

The good news is that accessibility is usability under a magnifying glass. If you’re thinking about great usability, the chances are that you’re already thinking about great accessibility too.

Si estás comenzando a trabajar en Experiencia de Usuario, en cualquiera de las profesiones que se integran en UX, te recomiendo que leas este artículo. Aborda aspectos esenciales de la usabilidad y la accesibilidad que no están reservados para unos pocos. Están ahí para todos los profesionales de la UX.

¿Puede una tipografía reducir la distracción de los conductores?

¿Puede una tipografía aumentar o disminuir la distracción cuando conducimos?¿Es posible establecer una relación entre estilo tipográfico y seguridad del conductor?.

En eso consiste el estudio sobre el empleo de fuentes tipográficas en automoción en el que han estado trabajando el MIT Agelab, el England University Transportation Center y Monotype Imaging. Los sistemas de navegación y la integración de pantallas en el interior de los coches han aumentado la cantidad de información que recibe un conductor. A esto tenemos que sumar la dificultad de muchos conductores para leer e interpretar con rapidez ciertos mensajes. De ahí que el diseño tipográfico pueda ser un elemento clave en la evolución de tecnología HMI (Human Machine Interface) para vehículos.

Por otra parte, la tendencia de algunos fabricantes no está encaminada precisamente a mejorar los controles de voz. Parece que seguirán introduciendo pantallas para sumar indicadores y datos relacionados con el rendimiento del coche o interactuar con dispositivos de navegación, comunicación y entretenimiento.

Imagen de previsualización de YouTube

Por esa razón, todo aquello que sirva para reducir la distracción y mantener la atención en la carretera, aunque solo sean unas milésimas de segundo, sean cual sean las condiciones (día, noche, lluvia, sol…), puede ayudar a que nuestra conducción sea mas segura.

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En la explicaciones sobre el estudio y partiendo de una definición clara del problema (Can a typeface reduce driver distraction?), los investigadores trabajaron con dos familias tipográficas (Frutiger y Eurostile).

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Realizaron experimentos de simulación con eye-tracking para observar la respuesta de hombres y mujeres al enfrentarse a una pantalla y completar una tarea y búsqueda a partir de menús de selección.

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Los resultados muestran que una tipografía de estilo humanista como la Frutiger (considerada mas legible, especialmente para textos pequeños), puede reducir la demanda visual y los tiempos de distracción. Incluso se marcan pequeñas e inesperadas diferencias entre hombres y mujeres.

No se tuvieron en cuenta otras muchas características tipográficas (tamaño de caracteres, sombras, fondos…) pues unicamente se buscaba, al aplicar diferente tipo de letra, evaluar los resultados de atención y legibilidad en contexto.Esto demuestra que los efectos del diseño tipográfico en la tarea de conducir, en este caso en la visualización y el uso de pantallas, requiere mas investigación que añada mejoras en las soluciones futuras.

A vueltas con la toma de decisiones

Voy a cruzar dos referencias para seguir alimentando un asunto que me sigue pareciendo esencial para comprender nuestro trabajo o, simplemente, para comprendernos a nosotros mismos: la toma de decisiones.

Sobre este aspecto ya he hablado en otra ocasión y hubo comentarios que sumaban mas información y referencias imprescindibles. Pero veamos qué piensan de este tema Jared Spool y Dan Gilbert.

Jared Spool:The Anatomy of a Design Decision, charla en el Webstock de este año del fundador de User Interface Ingeneering. Spool hace un repaso por diferentes sitios web para dar a entender que las decisiones de los diseñadores marcan la diferencia entre un buen y un mal producto o servicio. Pero… ¿en qué apoyamos nuestras decisiones?¿instinto, experiencia, información, investigación?.

Jared Spool recorre 5 estilos sobre la toma de decisiones que van desde el Unintentional Design hasta el Experience Focused Design.

 

-Dan Gilbert: Why we make bad decisions, una de las charlas mas entretenidas de TED Global y que, aunque ya cuenta con unos cuantos añitos (es de 2005), sigue siendo muy inspiradora. El autor de Stumbling on Happiness describe unas cuantas teorías, paradojas, síndromes y estudios, en ocasiones sin llegar a nombrarlos pero dejando patente la realidad de nuestras decisiones cotidianas.

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Nuevamente vuelve la máxima “todo es relativo” y dependiendo de las personas, de los contextos, de nuestras percepciones o de nuestra manera de tomar decisiones en determinadas situaciones modificamos el valor de las cosas.

But in fact, to decide whether a Big Mac is worth 25 dollars requires that you ask one, and only one question, which is: What else can I do with 25 dollars? If you’ve ever gotten on one of those long-haul flights to Australia and realized that they’re not going to serve you any food, but somebody in the row in front of you has just opened the McDonald’s bag, and the smell of golden arches is wafting over the seat, you think, I can’t do anything else with this 25 dollars for 16 hours. I can’t even set it on fire — they took my cigarette lighter! Suddenly, 25 dollars for a Big Mac might be a good deal.

On the other hand, if you’re visiting an underdeveloped country, and 25 dollars buys you a gourmet meal, it’s exorbitant for a Big Mac. Why were you all sure that the answer to the question was no, before I’d even told you anything about the context? Because most of you compared the price of this Big Mac to the price you’re used to paying. Rather than asking, “What else can I do with my money,” comparing this investment to other possible investments, you compared to the past. And this is a systematic error people make. What you knew is, you paid three dollars in the past; 25 is outrageous.