Cambio de paradigma: de las interfaces a las organizaciones

Comienzo con una primera idea que aunque parezca muy obvia creo que es bueno recordar: el trabajo que se realiza en Experiencia de Usuario no implica a un único departamento o área específica de una empresa u organización.

UX compassDurante mucho tiempo hemos construido y defendido un cuerpo de conocimiento que ha ido ampliándose poco a poco y ha involucrado progresivamente a otras disciplinas. De ese cuerpo de conocimiento y bajo el paraguas de la UX nos encontramos con un conjunto de profesionales que asumiendo responsabilidades definidas colaboran (o deberían colaborar) conjuntamente en la construcción de buenas experiencias.

Si dejamos que la UX se convierta en la tarea de un departamento estamos “materializándola”, reduciéndola a un conjunto de tareas, actividades o responsabilidades específicas asumidas por una parte de la organización, pero no por toda. Y eso no es trabajar UX.

En cierto modo, los consultores o directores UX pueden gestionar los procesos de colaboración y hacer que el proyecto tenga consistencia y coherencia desde el principio hasta el final. Aunque también pueden ser responsables de implicar e involucrar a la organización, ajustar procedimientos y metodologías de trabajo o de establecer ajustes en cada fase del diseño y desarrollo de productos o servicios ofrecidos.

En definitiva, parte de su responsabilidad tiene que ver con trasformar a las personas y a las organizaciones para lograr una mayor sintonía y optimización de los procesos de producción, generando resultados acordes con las necesidades de clientes y usuarios.

El diseñador Austin Govella explica todo esto de una manera muy clara y lo hace proponiendo un Manifiesto para el diseño UX que modifique la forma de pensar y de enfocar el conjunto de prácticas, creencias y valores que pueden afectar a la forma de hacer frente a la UX.  Los puntos ofrecidos por Govella los relata así:

En los últimos seis años, he visto cómo los equipos trabajan juntos para crear productos. Muchas de estas observaciones se produjeron en los equipos de desarrollo ágil. En este momento mi práctica UX ha cambiado: el objetivo era mejorar el diseño y ahora es cómo mejorar la organización. Cambiar mi punto de vista de la interfaz a la organización reveló tres principios:

-Los diseñadores no diseñan nada. Son las organizaciones las que diseñan todo.
Si una persona en su organización “no entiende”, crea dificultades en todos los productos y servicios que se producen (de la misma forma que quién lo entiende todo ayuda y acelera el trabajo). Para crear una mejor experiencia, hay que crear mejores organizaciones. Hay que mejorar el conocimiento de su organización como un todo sobre el diseño.

-Las organizaciones se enfrentan a siete obstáculos o barreras en el diseños de experiencias.
Hablamos de valor, enfoque, tiempo, memoria, talento, procesos y mejora. A veces, estas barreras culturales están codificadas en los procesos de su organización. Representan la distancia entre usted y los distintos equipos que necesita su organización  para crear una mejor experiencia.

-No hay que cambiar lo que haces. Cambia el modo de hacerlo.
Las actividades de diseño puede que no cambien. Cambia la forma de trabajar con su equipo. Cambia el modo de hacer, por lo que el objetivo es siempre una mejor organización en lugar de un mejor producto. Cambia la forma de alcanzar el éxito en el diseño, por tanto debes mejorar constantemente los conocimientos de tu equipo.